lunes, 9 de julio de 2012

Diabetes va de la mano con problemas renales


Isabel Leticia Leclerc
Santo Domingo
El nefrólogo Celso Campusano López confirmó que a mayor cantidad de pacientes diabéticos, mayor es la cantidad de pacientes que pueden contraer insuficiencia renal crónica, ya que esta es una de las enfermedades de mayor incidencia mundial, junto a la hipertensión arterial.

Campusano López aseguró que la mayoría de los pacientes diabéticos e hipertensos normalmente andan por ahí sin saberlo, y pasa un tiempo largo hasta que ellos hacen una complicación y se dan cuenta de que están propensos a poseer este padecimiento.
 “Cuando hacen una crisis que les sube el azúcar, la presiónÖ y los llevan por primera vez al médico, ya tienen cinco años con el problema, y el riñón ya está siendo afectado”, reveló.
El especialista insiste en señalar que tanto la diabetes como la hipertensión detectadas a tiempo y tratadas adecuadamente “puede ser que no lleguen a la falla renal”, sin embargo aclara que no es que no llegue hasta ahí, sino que puede durar más tiempo, pero advirtió que sin tratamiento no es posible prevenir.
“Esos pacientes que andan por ahí que no tienen la tradición de ir al médico para hacerse chequeos rutinarios, sino que van cuando se enferman, siempre salen afectados”, resaltó.
Cuidadar la alimentación
Apunta que la alimentación influye mucho en la prevención de la insuficiencia renal crónica, y que la ingesta de comida chatarra, la obesidad y la falta de ejercicio que se desprenden del etilo de vida rápido de estos tiempos que adoptan las personas, se relaciona directamente con esta patología.
“Eso complica más la enfermedad base que provoca la falla renal”, agregó.
“Si no eres hipertenso ni diabético, pero tienes una alteración en la alimentación puede que te compliques porque suben los triglicéridos, el colesterol y te puede dañar los riñones”, explicó.
Otro factor predominate y que es sumamente peligroso para los riñones según Campusano, es la ingesta excesiva de sal.
“Cuando se come mucha sal se orina mucho, uno tiende a deshidratarse y eso altera el funcionamiento normal del riñón; hay una tendencia mundial a evitar la sal”, puntualizó.
Indicó que los alimentos como la mantequilla, la leche, el tomate y otros que contengan mucho calcio, en un consumo excesivo pueden desarrollar esta patología.
En el caso de las personas que han tenido un cuadro de cálculos en los riñones, otro padecimiento que afecta este órgano, el experto indicó que es muy difícil que este provoque la insuficiencia renal, sin embargo dijo que sí es motivo para prestar atención, cuidarse, ir al nefrólogo y seguir el tratamiento.
“Cuando el riñón se obstruye por los cálculos se infla y no elimina los desechos, en el interior de este las presiones suben y esto provoca que el riñón se dañe. Esto tiene que ver mucho también con la alimentación, debido a que cuando esta es deficiente y hay algún factor genético para reproducción de cálculos este puede presentar graves daños”, externó.
En efecto, precisó que a menos que se produzca una obstrucción grave por padecer de cálculos y no tratarse medicamente a tiempo, se puede contraer la falla renal, pero sin lugar a dudas a su juicio la presión arterial y la diabetes son las razones que más influyen en desarrollar la insuficiencia renal crónica, y asegura que contrarrestarla depende de muchos factores.
 El también encargado de la unidad de diálisis del Luis Eduardo Aybar recomienda, por la calidez del país, ingerir de 10 a 12 vasos de agua diariamente, ya que esto también es imprescindible para mantener los riñones en buen estado.

DESTACAN APOYO QUE OFRECE EL ESTADO

El nefrólogo Celso Campusano López reveló que al día de hoy en la unidad de diálisis del Luis Eduardo Aybar hay alrededor de 85 pacientes, pero que esta cifra aumenta considerablemente con el tiempo.

Entiende que los pacientes renales actualmente resisten más por las facilidades y el apoyo que les brinda el Estado: “Hay más nefrólogos y consciencia; las autoridades han hecho muy buen trabajo, han sido my consecuente con los pacientes renales”.

No obstante, eso ha generado que haya más pacientes y en vista de ello hay más demanda de unidades de diálisis. “Hay que seguir luchando, siempre he dicho que la prevención es lo más importante, porque una vez tu llegas a la falla renal, hay que seguirse tratando, pero si se puede enlentecer la llegada de esta, disminuir la progresión, aunque llegue en determinado momento, el paciente poseerá mejores condiciones y una planificación futura”, resaltó.

Recalcó que lo más apropiado es que todo diabético visite un nefrólogo a tiempo, antes de que le diagnostiquen la enfermedad, que no pierda tiempo y esté atento.”Cuando llegan al especialista, ya es directo para diálisis que van, eso no nos hace sentir bien porque sabemos que podemos hacer más por ellos y ayudarlos a prepararse con tiempo”.

Aseveró que los pacientes desde que están en diálisis ya tienen la necesidad de un riñón nuevo, pero entiende que si estos siguen sus instrucciones pueden durar mucho más tiempo, además de que algunos no cuentan con los recursos económicos para un trasplante.

“Al paciente que se le diagnostica la insuficiencia renal no es que se le va a acabar el mundo, le cambia la vida, pero todavía hay esperanzas”.

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