martes, 7 de abril de 2015

Insuficiencia renal aguda, sus causas


La insuficiencia renal aguda (IRA) se puede producir por que fallen algunos o todos los mecanismos que intervienen en la filtración glomerular. La insuficiencia pre-renal ocurre en un 55 o 70%. Potencialmente es reversible si el agente causal es eliminado.

 El fallo renal, como su nombre indica, se sitúa antes de que la sangre llegue al riñón, o sea, en el sistema cardiovascular. Puede producirse un descenso del filtrado al disminuir la presión de filtración por una reducción de la presión arterial o una hipovolemia importante por déficit absoluto de fluidos: hemorragia o deshidratación, quemaduras, fiebre prolongada, pérdida por vía renal (diuréticos), pérdidas de agua y electrolitos por vía gastrointestinal (vómitos, diarrea). 
También puede haber déficit relativo de fluidos por mala distribución de la volemia vascular como ocurre en los cuadros donde una infección invade el torrente sanguíneo (septicemia), ascitis y oclusiones intestinales. Estos provocan una alteración en la circulación, reduciendo así el suministro de sangre y, por tanto, de oxígeno al riñón.

 El tejido renal no puede filtrar suficientemente las toxinas del organismo, y la función de filtro se detiene. Puede producirse esa insuficiencia renal aguda por pérdida de unidades funcionales, y afectar a diferentes niveles estructurales sea tubular, glomerular, intersticial o vascular. Es decir,  las causas se encuentran en el tejido renal, el cual puede quedar alterado y dañado por diversos motivos y, así ver disminuida su función. Constituye el 25% de las causas de IRA. 
Frecuentemente el daño afecta a los túbulos, generando la entidad histológica llamada enfermedad tubular aguda (ETA). Este daño es de origen isquémico o por la acción de tóxico como algunos medicamentos: antiinflamatorios no esteroideos (Aines), antibióticos aminoglucósidos, incluido el contraste intravenoso. Es habitual que la IRA pre-renal evolucione hacia una enfermedad tubular aguda cuando el trastorno no es corregido oportunamente. Es la causa más frecuente de IRA oligúrica (orina disminuida) y es probablemente la entidad responsable de la elevada mortalidad en IRA. 

Otras causas pueder darse debido a glomerulonefritis o bien mioglobina (destrucción del tejido muscular), rabdomiólisis, estatinas, MDMA (éxtasis), y algunas drogas. Hemólisis (destrucción de los glóbulos rojos de la sangre), anemia falciforme, lupus eritematoso, vasculitis, eclampsia, trombosis, infecciones  leptospira, usualmente sepsis o inflamación sistémica debido a infección.

Otras causas son las que se presentan cuando se sitúan más allá del tejido renal, es decir, la pelvis renal, uréter, vejiga o la uretra. Se trata de trastornos en el flujo de la orina porque debe pasar a través de un tracto urinario estrechado u obstruido.  

DR. José A. Pérez Sena,
médico internista-nefrólogo,
de la Fundación DR. Baquero.

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