miércoles, 29 de mayo de 2013

Espera que desespera.

 Escrito Por: Felivia Mejía   // 2013/05/22

En la actualidad hay  más de 50 personas en lista de espera para trasplante renal, 14 cardíacos y más de 20 hepáticos, según el director del Incort, Fernando Morales Billini.Para que un paciente pueda ingresar en lista de espera debe someterse a pruebas de imágenes, de laboratorio, tumorales, virales y de compatibilidad, entre otras, lo que supone una inversión de casi RD$100,000.

Como esas pruebas deben actualizarse cada tres meses, son pocos los que pueden prepararse para un trasplante, ya que gran parte de los pacientes no cuenta con el dinero para cubrir el costo.
“Son personas que están en bancarrota porque se trata de enfermedades catastróficas muy costosas. El Estado tiene que lograr un financiamiento adecuado para que estos pacientes puedan tener acceso al tratamiento que ellos merecen, que es el único que los lleva a la vida nueva, a integrarse al trabajo y disfrutar del ocio”, sostiene Morales Billini.

Alto costo.
Cristian Lorenzo, transplantado. (Foto: Roberto Guzmán)
El tratamiento para las enfermedades catastróficas o complejas resulta muy costoso para cualquier paciente. Un enfermo pobre puede quedar en la indigencia y una persona acomodada puede perder su riqueza.Cristian Lorenzo, de 35 años de edad, cuenta que para poder sobrevivir a su problema de insuficiencia renal toda su familia se volcó en su ayuda: organizaron rifas, vendieron bonos, montaron kermés e hicieron colectas entre conocidos y hasta desconocidos.
Cristian se desempeñaba como supervisor en una zona franca cuando sus complicaciones de hipertensión le dañaron los dos riñones. Poco tiempo después perdió su empleo.
Durante tres años lo sometieron a diálisis tres días a la semana, hasta que el año pasado los médicos que le atendían le informaron que habían encontrado a un donante compatible con él. “Eso es una obra de caridad que no tiene precio; donar un órgano no quita, da vida. Es increíble como te cambia la vida después que recibes un trasplante”, reflexiona.
Las compañías aseguradoras de riesgos de salud no cubren el costo de trasplantes de órganos. Sólo algunas lo hacen cuando se trata de un riñón. En tanto, el sistema de seguridad social dispone de un fondo de un millón de pesos para cada paciente con enfermedad catastrófica, que en la mayoría de los casos no alcanza para cubrir ni la mitad del tratamiento.
Sólo un trasplante de hígado cuesta 1.5 millones de pesos; el de corazón fluctúa entre 1.5 y 2 millones de pesos, y el de riñón, 700,000 pesos.
El Incort depositó en la Cámara de Diputados una propuesta para formar el Fondo Nacional para la Atención Solidaria en Salud (FONASS). “Ese fondo crearía una disposición para que todos los pacientes que tengan una enfermedad orgánica terminal, una enfermedad catastrófica, puedan disponer de recursos para recibir su tratamiento”, informa Morales Billini.

Encontrar un donante cadavérico no es tan sencillo como se pudiera pensar. De las muertes que ocurren en las unidades de cuidados intensivos, entre un 12% a 14% se deben a una muerte encefálica. Mientras que del total de pacientes que muere en un hospital, apenas el 2% está apto para donar sus órganos.Cuando una persona fallece, los médicos disponen de un período de seis a 12 horas para poder actuar y aprovechar sus órganos, si no, se pierden los que se pretendan utilizar. Todas las personas pueden ser donantes, pero es preciso que comuniquen su deseo a sus familiares directos para que al morir su voluntad sea respetada.
La ley sanciona la donación de órganos con el objetivo de obtener algún tipo de remuneración económica. La Lupa Sin Trabas recibió el testimonio de un caso en el Gran Santo Domingo en el que una persona cedió un riñón a cambio de un pago de RD$200,000 y la cobertura del costo del tratamiento médico que pudiera requerir a raíz de la extirpación del órgano.
Formación. El Incort dispone de un presupuesto anual de RD$20 millones que invierte en campañas de promoción y la formación de profesionales de la salud. Morales Billini define esa partida como insuficiente para emprender los proyectos del programa. Han enviado a España, país más avanzado en términos de trasplantes, más de 60 especialistas en urología, nefrología, cardiología, laboratoristas y patólogos para crear el cuerpo de especialistas dominicanos.
“Se han formado 30 coordinadores de trasplantes en España, becados. Esos profesionales están en casi todos los hospitales. No todos los hospitales pueden hacer trasplantes pero sí extracciones, a estos los denominan hospitales generadores”, expresa.
Los dos hospitales que realizan trasplantes de donantes cadavéricos son el Centro Cardio Neuro Oftalmológico y de Trasplante (Cecanot) y la Plaza de la Salud. Pronto se sumarán los hospitales Padre Billini y Robert Read Cabral, donde ya se han realizado trasplantes de donantes vivos.
Actualmente se realizan trasplantes de donantes vivos también en el Cedimat, Fundación Vaquero y el Hospital Metropolitano de Santiago

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