Es la extracción de toxinas y el exceso de agua de la sangre mediante el uso de un filtro que hace la función de un riñón, este a su vez está conectado a dos mangueras que conducen su sangre impulsadas por una máquina.
Para lo cual se requiere una vena de gran tamaño y grosor que no se dispone en los brazos y piernas por lo que provisionalmente el médico colocará una aguja de plástico grande llamado catéter en un lado del cuello o debajo de la clavícula o en la ingle según se crea conveniente, el mismo que será conectado a las mangueras para así conducir la sangre al filtro donde será limpiada y por otro lado retornará por el mismo catéter la sangre limpia al cuerpo.
En el menor tiempo posible se deberá elaborar una vía permanente para realizar la diálisis, es decir la FÍSTULA ARTERIOVENOSA que puede hacerse con los vasos sanguíneos propios o con una vena artificial (prótesis). Esta es elaborada por un médico cirujano vascular y con anestesia local. Dicha fístula no es sino la unión de una vena con una arteria en uno de los brazos con el fin de que la potencia de la arteria haga que la vena se dilate y así disponer de una vena gruesa en el brazo. Si la vena es de mala calidad será necesario poner una prótesis.
Después de uno a dos meses en que la vena ya se dilató lo suficiente para ser usada se decidirá conectar las manqueras a través de dos agujas gruesas a la vena dilatada (fístula) con lo que se consigue llevar la sangre al filtro y hacer como con el catéter.
Cuando empiece a dializarse es posible que le resulten molestos los pinchazos, a lo que se acostumbrará con el tiempo.
El tratamiento puede ser muy bien tolerado, por lo que algunos pacientes duermen, otros leen, escuchan música o ven películas por la televisión que dispone la sala de diálisis. Sin embargo Usted puede presentar calambres, dolor de cabeza, presión arterial baja, náusea o mareo, por lo que el equipo que le atiende le tomará medidas para aliviarle dichos síntomas.
La hemodiálisis se lleva a cabo en un hospital o en un Centro de hemodiálisis y de acuerdo a la indicación médica debe realizarse tres veces por semana por cuatro horas, lo cual dependerá de varios factores como su peso, talla, causa de su enfermedad, etc.
Finalizado el tiempo indicado por el médico se le retirarán las agujas de su fístula, se taponará los orificios dejados con gasas, sobre las cuales Usted deberá presionar según le indique su enfermera. Luego de 5 a 10 minutos se cambiará dicho tapón con otra gasa y se colocará esparadrapo, debiendo mantenerla presionado por poco tiempo más y retirando la presión al ver que no haya sangrado alguno. Deberá levantarse lentamente y luego antes de salir debe volver a pesarse. Con ello se concluye la sesión de Hemodiálisis.
No hay comentarios:
Publicar un comentario