lunes, 20 de junio de 2011

Vivir en Dialisis...

Querido Amigo y Compañero,

A diferencia de otros problemas médicos, el tratamiento de la insuficiencia renal requiere, además de la intervención del médico, mucha participación de su parte. Por ejemplo, cuando tiene fiebre, el médico puede prescribirle antibióticos y lo único que usted debe hacer es tomar la medicina en horario y muy probablemente se sentirá mejor.
La insuficiencia renal crónica es diferente porque puede durar el resto de su vida y trae muchos altibajos. Además, su mejoría dependerá mucho de lo bien que cuide de usted mismo. Deberá jugar un papel activo en el cuidado de su salud a través de cambios en su estilo de vida a lo largo del tiempo.
"NO CREO PODER MANEJAR TODOS ESTOS CAMBIOS."
Es normal que los pacientes con insuficiencia renal se sientan abrumados por los cambios en sus vidas. Usted está enfrentando problemas y tomando decisiones sobre problemas que nunca antes había considerado. Le piden que asimile mucha información nueva sobre un problema médico complejo. Repentinamente se vuelve más dependiente de su equipo médico y seres queridos de lo que probablemente le gustaría. Puede empezar a preocuparle su futuro, su empleo, su vida familiar y su imagen. Incluso puede perder la confianza en sus propias capacidades. A veces puede sentir deseos de abandonar todo.
SOLÍA SALIR MUCHO. AHORA EVITO A LA GENTE.
Al empezar con el tratamiento de diálisis, probablemente se sintió más usted mismo y con más energía. Un par de semanas más tarde puede haberse sentido más deprimido, enojado, frustrado y desalentado, incluso sintiéndose mejor físicamente. Usted tomó conciencia de que estos cambios en su vida no son pasajeros.
En este punto, puede ser que se aleje de su familia y amigos. ¡No debe hacerlo! En cambio, trate de compartir con ellos sus pensamientos y sentimientos. Permítales tratar de ayudarlo.
YA NUNCA SALGO. MI FAMILIA NO SABE QUÉ HACER CONMIGO.
Cuando las personas tienen una enfermedad crónica tienen tendencia a depender mucho, o exclusivamente, de sus familiares. Esto puede no ser una buena estrategia. Los miembros de su familia no podrán estar presentes físicamente las 24 horas del día, los 7 días de la semana, por el resto de su vida, incluso si lo desean.
 DESDE QUE ME DIAGNOSTICARON INSUFICIENCIA RENAL MI RELACIÓN MATRIMONIAL NO ES COMO ANTES. ¿ES NORMAL?
Los matrimonios pueden pasar por momentos difíciles durante el período de ajuste que sigue al diagnóstico. Los roles y responsabilidades dentro de la familia pueden cambiar y usted puede sentirse más dependiente de su pareja en cuanto a apoyo emocional y psicológico que nunca antes. También es posible que note cambios en la relación sexual con su pareja. Usted y su pareja deberán aprender a ajustarse a las nuevas circunstancias. Pida consejo a su quipo médico si se siente inseguro sobre el manejo de estos cambios.
 ÚLTIMAMENTE ME HE SENTIDO BIEN, PERO MI FAMILIA SIGUE FASTIDIÁNDOME ACERCA DE CUMPLIR CON MI DIETA. ¿CUÁL ES EL PROBLEMA? NO ESTOY TAN ENFERMO.
Los médicos han descubierto que la negación es una de las actitudes defensivas más utilizadas por los pacientes para sobrellevar su enfermedad y tratamiento. No sólo las personas con insuficiencia renal tienen este comportamiento. Por ejemplo, los pacientes con riesgo de ataques cardíacos a veces atribuyen sus intensos dolores en el pecho a una "indigestión" cuando en realidad sería mejor para ellos ver a su médico. La negación es una reacción inconciente que la persona utiliza para protegerse del temor y la ansiedad generados por la enfermedad. Es parte de la forma que tenemos todos de sobrellevar los tiempos difíciles, y no es necesariamente algo malo si se usa con moderación.
Sin embargo, cuando la negación es tan excesiva que usted ya no sigue las instrucciones de su médico, alguien debe intervenir. Las personas con negación no suelen reconocer que sus mecanismos de defensa se volvieron poco saludables, pero los familiares y profesionales de la salud generalmente son suficientemente sensibles como para detectar el problema. Llegado ese momento, es aconsejable que hable con su trabajador social, enfermera o médico sobre las razones por las cuáles no cumple con su tratamiento.

¿QUÉ DEBERÍA HACER PARA SENTIRME MEJOR?
• Comuníquese, comuníquese, comuníquese. Permita que su equipo médico le brinde apoyo durante los momentos difíciles.
• Plantee metas realistas. El camino para permanecer sano no tiene atajos. Las metas realistas lo ayudarán a medir su progreso y sentirse alentado por sus logros.
• No sienta vergüenza de hacer preguntas y pedir cuidado profesional cuando se sienta confundido o abrumado. El equipo médico esta ahí para guiarlo durante su tratamiento. No hay preguntas tontas o preocupaciones ridículas.
• Participe activamente en su recuperación. Tome la situación en mano. Infórmese sobre su enfermedad y el tratamiento. Pregunte acerca de cintas de video educativas y bibliografía. Propóngase seguir los consejos de su médico. Coma y haga ejercicio con regularidad.
• Permanezca optimista. Se tornará más fácil. Se sorprenderá al descubrir la determinación y el valor que lleva dentro suyo para sobrellevar la enfermedad.

¡Viva! Su enfermedad no debe definir su vida. ¡Usted debe hacerlo! Continúe con sus sueños, pasatiempos e intereses con energía y pasión

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